La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria participó recientemente en el 38º Congreso de DAQUAS, un importante foro nacional que reúne a profesionales, empresas y expertos para debatir sobre los desafíos del ciclo integral del agua. Los temas abordados incluyeron la inversión en infraestructuras, la fijación de tarifas, la digitalización, la adaptación al cambio climático y la sostenibilidad de los sistemas de abastecimiento y saneamiento.
En el marco de una mesa redonda, intervino Francisco Hernández Spínola, concejal de Presidencia, Hacienda, Modernización, Recursos Humanos y Aguas del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Compartió espacio con otros representantes públicos y directivos del sector, como Pere Rodríguez, alcalde de Montmeló; Carlos Mundina, concejal del Ayuntamiento de Valencia; Juan Díaz, concejal de Presidencia del Ayuntamiento de Benidorm; José Claramonte, director general de Facsa; Rubén Ruiz, director de Operaciones de Veolia; y Rocío Santiago, directora de Operaciones y Tecnología de Aqualia. La sesión fue moderada por Carmen Hernández, directora técnica de DAQUAS.
Hernández Spínola destacó los avances de Las Palmas de Gran Canaria en la gestión del ciclo del agua, alineados con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Subrayó la importancia de la planificación y la anticipación en una ciudad insular y densamente poblada para asegurar la sostenibilidad de este recurso esencial.
Se presentó el Plan Estratégico del Ciclo Integral del Agua 2024-2033, aprobado por el Pleno y desarrollado junto a EMALSA. Este plan prevé una inversión de 857 millones de euros para una transformación estructural del sistema hidráulico, abarcando producción, distribución, saneamiento, depuración, control de vertidos, digitalización y adaptación climática.
Las mejoras incluyen la construcción de una nueva desaladora para duplicar la capacidad de producción de agua potable (85.000 m³ adicionales diarios) y una futura estación depuradora para optimizar el tratamiento de aguas residuales. Además, se renovarán más de 1.000 kilómetros de redes, se construirán 18 tanques de tormenta y 52 nuevas infraestructuras hidráulicas, buscando la eficiencia, la reducción de riesgos ambientales y el vertido cero.
El concejal también resaltó los avances en digitalización, con sistemas de monitorización y gestión en tiempo real que mejoran la eficiencia operativa y la sostenibilidad del servicio. Defendió un cambio de modelo basado en la planificación a largo plazo, la inversión sostenida y la cooperación institucional para una gestión resiliente y la mejora de la calidad de vida.




