El proyecto busca modernizar el sector logístico y resolver los desafíos operativos que enfrentan los profesionales en la capital grancanaria. Para ello, se ha constituido un grupo de trabajo integrado por técnicos municipales y representantes de la entidad privada, encargado de recopilar datos estratégicos sobre el flujo de distribución urbana.
La capital destaca por su complejidad logística, derivada de su alta densidad poblacional y su intensa actividad comercial y turística. Según los expertos, la diversidad de los entornos urbanos, que incluyen zonas peatonales y áreas con restricciones de acceso, requiere una planificación adaptada para garantizar el abastecimiento eficiente de los establecimientos de restauración y hostelería.
“"Hay que registrar de cuántas zonas de carga y descarga dispone Las Palmas de Gran Canaria y analizar si están ubicadas en los sitios adecuados."
La metodología de trabajo incluirá tanto el análisis de fuentes públicas como la realización de encuestas a pie de calle dirigidas al sector del transporte, comercios y ciudadanos. Este diagnóstico permitirá proponer medidas concretas, como la digitalización de las áreas de carga y descarga, la posible implantación de centros de distribución urbana o la flexibilización de horarios de entrega.
El objetivo final es convertir a Las Palmas de Gran Canaria en un referente de movilidad sostenible, aprovechando la colaboración público-privada como motor principal para implementar soluciones tecnológicas que optimicen la gestión del tráfico de mercancías en el entorno urbano.




