La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, calificó la visita como “histórica” y de “dimensión internacional”, destacando que la entrega de las Llaves es un “gesto de respeto, agasajo y bienvenida formal a la ciudad”.
Esta distinción honorífica reconoce el “significado histórico e institucional” de la primera visita de un Pontífice a Canarias, así como la “estrecha relación” de la ciudad con la Santa Sede a lo largo de más de siete siglos.
Las Llaves de la Ciudad son uno de los máximos reconocimientos protocolarios del ayuntamiento, cuyo origen se remonta a las antiguas ciudades amuralladas medievales como símbolo de confianza.
En Las Palmas de Gran Canaria, este símbolo tiene una vinculación especial con el pasado fortificado de la ciudad, que contó con murallas como la antigua Puerta de Triana.
León XIV será la quinta personalidad en recibir esta distinción. La última entrega tuvo lugar en 1996 a varios premios Nobel y al bioquímico Santiago Grisolía, con motivo de su investidura como doctores Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
La visita del Pontífice se considera un acontecimiento histórico para el archipiélago, no solo por su dimensión religiosa, sino también por su carácter institucional y diplomático como jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano.




