El cronista oficial de Telde, Pedro Hernández Benítez, no detalló en su obra magna sobre la ciudad los pormenores del Himno al Santo Cristo del Altar Mayor. Sin embargo, en su archivo personal, custodiado por su sobrino Pedro Cabrera Hernández, se encontró una nota que señalaba a dos compositores principales: el maestro Arturo Canalejas Aranda para la música y el Rvdo. Leandro Medina Pérez para la letra. Ambos, Canalejas y Medina Pérez, son las figuras centrales asociadas a esta conocida composición.
No obstante, surge una duda sobre la participación total en la partitura final. Arturo Canalejas estuvo casado con Carmen de Montes Ranz, ambos músicos de formación y origen madrileño. Mientras Canalejas dirigía bandas municipales, De Montes se dedicaba a la docencia del piano. Ambos estudiaron en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid y compusieron diversas obras, incluyendo el Himno a Nuestra Señora de Las Maravillas. La estrecha colaboración entre Arturo y Carmen hacía sospechar que ella tuvo una influencia significativa en el resultado final de sus composiciones, a pesar de que él fuera el firmante.
Arturo Canalejas y Carmen de Montes se conocieron en el Madrid de los años treinta, compartiendo escenarios en cafés y casinos. Canalejas era conocido por su preferencia por músicas potentes y emotivas, característica que plasmó en el Himno al Santo Cristo de Telde, logrando conmover profundamente a los devotos. Su experiencia dirigiendo bandas municipales en regiones como Murcia y Valencia le proporcionó una gran habilidad para conectar con el público.
La colaboración entre Arturo Canalejas y Carmen de Montes era profunda. Si bien Canalejas poseía méritos propios, Carmen, experta en música, supervisaba sus trabajos. En ocasiones, su rol era de aprobación y admiración, pero otras veces aportaba sugerencias para mejorar la obra, contribuyendo así a un mayor éxito. Esta complicidad artística sugiere que el Himno al Santo Cristo de Telde pudo beneficiarse de la visión musical compartida de ambos.




