En la rueda de prensa previa al crucial encuentro en La Rosaleda, que se disputará mañana a las 20:00 horas, García Fernández puso en valor los logros del equipo, destacando que han conseguido 73 puntos, la segunda mejor marca desde que se otorgan tres puntos por victoria en la historia del club. Señaló que son el segundo equipo menos goleado y el cuarto mejor visitante, argumentando que "no hay peor ciego que el que no quiere ver" ante las críticas recibidas.
El técnico ovetense, que fue pitado por parte de la afición en el partido de ida en el Gran Canaria (que finalizó 0-1 a favor del Málaga), afirmó que las tres derrotas previas contra este rival le generan "más ganas todavía". "Son estadísticas, números. No le hemos ganado ni hemos hecho gol, pero eso me agita más para ayudar al futbolista a reconocer mejor las ventajas que podemos tener", explicó, añadiendo que con un gol se provocaría la prórroga y que el equipo está "muy preparado para ganar el partido y presentarnos en la final del playoff".
García Fernández expresó su gusto por "ir contra corriente" y por "dar por muertos" al equipo, asegurando que "siempre me he rebelado contra todo en mi carrera". "Creo en los míos, en este equipazo que lo va a dejar todo para devolver a la UD a la Primera", enfatizó. Sobre la estrategia a seguir, prefirió no desvelar sus cartas, pero advirtió que no tirarán "la casa por la ventana a los 15 minutos", ya que es un partido largo. Subrayó la importancia de "defender muy bien" para poder aspirar a la victoria.
El entrenador insistió en la necesidad de "reconocer las ventajas y estar más suelto con el balón", y aseguró que saldrán a jugar "como nosotros en Málaga". "Vamos a soltar el balón en el parque y que los jugadores disfruten", concluyó, deseando olvidar las estadísticas negativas contra el conjunto andaluz y centrarse en la oportunidad de ascender.




