La emblemática crema Nivea del bote azul, un básico de belleza intergeneracional, ha resurgido en popularidad gracias a las tendencias de cuidado de la piel minimalista. Si bien sus múltiples beneficios la han consolidado como un producto esencial en muchos hogares, su uso para la exposición solar directa no es el más adecuado.
Vicente Calduch, farmacéutico y CEO de Laboratorios Calduch, explica que la composición de la crema Nivea Creme, rica en agentes emolientes, humectantes y oclusivos como la glicerina y componentes lipídicos, es ideal para mantener la hidratación cutánea y restaurar la suavidad después de tomar el sol. Estos ingredientes ayudan a retener agua y reforzar la barrera cutánea, aliviando la sensación de confort.
Sin embargo, Calduch advierte que la crema no contiene ingredientes específicos para tratar el eritema solar o el daño causado por la radiación ultravioleta. "No debe considerarse un tratamiento reparador específico para las quemaduras solares", señala el experto, subrayando que su función principal es hidratante y no protectora contra los rayos UV.
Para una protección solar segura y eficaz, es fundamental el uso de cremas con un alto factor de protección solar (SPF 30 o SPF 50). Estos fotoprotectores incorporan filtros capaces de absorber, reflejar o dispersar la radiación ultravioleta (UVA y UVB), previniendo quemaduras, envejecimiento prematuro y daño celular.




