El sistema One UP, creado por una empresa canaria, es un dispositivo compacto y ligero diseñado para reducir el número de ahogamientos y ganar tiempo vital hasta la llegada de los servicios de emergencia. Su impulsor, Saúl De León, lo ideó tras quedar impactado por las dificultades de rescate en el Mediterráneo.
El dispositivo, que pesa solo 370 gramos (frente a los casi tres kilos de un aro convencional), se despliega automáticamente al contacto con el agua, proporcionando flotabilidad inmediata y permitiendo lanzamientos de hasta 40 metros. De León lo compara con una lata de refresco que se infla para convertirse en un salvavidas.
“"Se me quedó en la cabeza la idea de crear algo ligero, pequeño y compacto para que una sola persona pudiera salvar muchas vidas."
La evolución del proyecto llevó a la creación de los tótems One UP, estructuras de dos metros de altura instaladas en la vía pública. Equipados con dispositivos de rescate y sistemas de comunicación, permiten a cualquier persona acceder a un salvavidas rompiendo un cristal e iniciar el protocolo de aviso a emergencias de forma autónoma, combinando energía eléctrica y solar.
Actualmente, existen alrededor de 110 puntos One Up distribuidos por Canarias. Según los datos del proyecto, desde su implantación hace cuatro años, han contribuido al rescate de 47 personas. La ciudad de Las Palmas de Gran Canaria fue pionera, instalando inicialmente seis dispositivos en zonas como La Laja, Las Canteras, El Confital y El Lloret.
De León destaca el éxito de la iniciativa, recordando seis rescates en los que han participado los dispositivos de la capital. El impulsor aspira a extender esta red de seguridad a más enclaves costeros, ya que el 90% de los puntos críticos en Canarias carecen de vigilancia, y busca el apoyo institucional para lograrlo.




