La propuesta incluye multas de 5.000 euros y la prohibición de entrada a estadios durante 12 meses para estos seguidores. Los incidentes ocurrieron la mañana del 19 de octubre, antes de un encuentro de la Segunda Federación entre el equipo filial de la UD Las Palmas y la Real Sociedad Deportiva Alcalá.
Según la información facilitada por la Brigada de Información de la Policía Nacional en Las Palmas de Gran Canaria y la Oficina Nacional de Deporte (OND), los implicados pertenecen a los grupos conocidos como Brigadas Alcalaínas y Ultra Naciente.
La confrontación, que tuvo lugar aproximadamente dos horas antes del partido, involucró el lanzamiento de sillas, piedras, botellas, bengalas y otros objetos contundentes, lo que representó un grave riesgo para la seguridad de los asistentes.
La Comisión Estatal contra la Violencia en el Deporte ha clasificado estos hechos como una infracción grave, enmarcada en el artículo 23.2.a) en relación con el Art. 2.1.a) de la Ley 19/2007, del 11 de julio, que aborda la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el ámbito deportivo.




