Residentes de tres plazas emblemáticas de Las Palmas de Gran Canaria, concretamente la Plaza Chona Madera, la Plaza de la Libertad y la Plaza Alfredo Kraus, han expresado su indignación y han solicitado actuaciones urgentes ante la alarmante proliferación de ratas y cucarachas. La situación de insalubridad ha alcanzado un punto crítico, obligando a los vecinos, especialmente a los de las zonas bajas y locales comerciales, a mantener sus puertas cerradas para evitar la entrada de los animales.
José Francisco Santana, portavoz de la asociación de vecinos AVECALTA, ha descrito cómo los roedores "campan a sus anchas a plena luz del día", lo que representa un "evidente riesgo para la salud pública". La presencia de estos animales, que ya no solo se limita a los espacios públicos sino que accede al interior de las viviendas, ha generado un profundo malestar. "No podemos abrir la puerta para que nos entre aire ni nada, porque es que pueden entrar dentro", lamentó Santana, calificando la situación como un problema de "salubridad y salud pública" agravado por la proximidad de comercios de alimentación.
“"No podemos abrir las puertas por miedo a que entren en las casas y locales"
Santana atribuye la causa principal de esta plaga a la "dejadez de limpieza" por parte del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. Señala que los jardines no reciben el mantenimiento adecuado, las palmeras están infestadas y las papeleras pueden permanecer sin vaciar durante días, convirtiendo las plazas en "focos de infección". Según el portavoz vecinal, la última fumigación en la zona data de "casi tres años" atrás, y se realizó únicamente tras una denuncia pública en un pleno municipal. Las quejas reiteradas de los vecinos, según afirman, han sido recibidas con "silencio administrativo".
Ante la falta de respuesta municipal, incluso por parte de medios de comunicación como Televisión Canaria, los vecinos amenazan con "reunirnos los vecinos y hacer ya como hicimos hace 3 años, presentarnos delante del ayuntamiento y llevar las quejas ahí". Santana advierte que la frustración es tal que incluso bromea con la idea de registrar una rata en el ayuntamiento para que conste la queja formalmente. Subraya que este problema de abandono "afecta a muchos barrios y a muchas plazoletas", y exige al consistorio que "tome cartas en el asunto", mejore la limpieza y el mantenimiento del mobiliario urbano.




