La iniciativa busca recuperar la memoria histórica y etnográfica de este enclave, destacando la importancia de las antiguas salinas, el búnker y el secadero de pescado.
Durante el acto, el concejal Pedro Quevedo subrayó que la medida representa un avance en la preservación del patrimonio cultural y etnográfico de la ciudad, cumpliendo un compromiso adquirido con la familia del homenajeado.
Se anunció que la placa actual, instalada provisionalmente tras un intento de robo, será reemplazada por una de mayor tamaño para asegurar su permanencia.
“"Después de muchos años de lucha se ha conseguido al menos el logro de poner una placa aquí en la entrada del Confital. Es un orgullo para toda la familia."
José Francisco Rosales Ramírez, nieto de Celestino Ramírez, expresó la satisfacción de la familia por este reconocimiento, gestiones que iniciaron en 2021 y que han sido respaldadas por los órganos municipales. Destacó la relevancia histórica de las salinas como la primera industria de la zona.
Al evento asistieron familiares de Celestino Ramírez, representantes institucionales de Ciudad del Mar y miembros del Cabildo de Gran Canaria, en una jornada dedicada a la memoria de uno de los oficios tradicionales costeros de la capital.




