Este llamativo buque de color verde, construido en 2024 en el astillero Vard en Noruega, se encuentra atracado en el Muelle León y Castillo. Su diseño está enfocado en ofrecer apoyo a la industria offshore, realizando tareas de prospección y exploración marina.
La embarcación, que ya visitó el recinto portuario hace un año para reparaciones en Hidramar, realizará una escala corta para cargar 220 toneladas de gasoil y llevar a cabo un trasbordo de personal, según ha comunicado a la Autoridad Portuaria.
Con una eslora de 85 metros y una manga de 16,4 metros, el Armada 86 01 puede ser operado tanto por personal a bordo como de forma remota. Dispone de una autonomía de entre 21 y 35 días en alta mar, gracias a un sistema de propulsión híbrido de 7.000 kilovatios y dos baterías de iones de litio.
Este buque dron está equipado para llevar a cabo prospecciones geofísicas, inspecciones geotécnicas, recogida de muestras y servicios de mantenimiento. Además, sirve de apoyo a la flota de vehículos operados remotamente y submarinos autónomos de Ocean Infinity, facilitando el despliegue de estas naves mediante una borda trasera desmontable.
“"Estos buques no son un concepto ni un proyecto de I+D; ya están en funcionamiento, transformando la forma en que se realizan los trabajos en alta mar al priorizar el software y la tecnología."
El Armada 86 01 es uno de los 14 buques que se han incorporado a la flota de Ocean Infinity desde 2020, con el objetivo de redefinir las operaciones en alta mar. Estas embarcaciones permiten reducir el número de personas en alta mar, con capacidad para 16 tripulantes, lo que también disminuye el consumo de combustible y optimiza la eficiencia operativa.
Entre sus ventajas, destaca la capacidad para realizar trabajos tediosos o muy técnicos, como batimetrías, estudios hidrográficos y mediciones ambientales, así como misiones de riesgo sin exponer a la tripulación. Además, todos los buques de esta clase están preparados para utilizar amoniaco como combustible, una de las soluciones verdes contempladas por el sistema marítimo internacional.
El sector marítimo ha sido uno de los últimos en adoptar la tecnología de vehículos tripulados a remoto. Un encuentro de profesionales celebrado en el Puerto de Las Palmas a finales de 2024 abordó el diseño de la titulación nacional para el manejo de estas embarcaciones, respondiendo a las nuevas necesidades de la marina mercante. Aunque cada vez más comunes, la mayoría de estos barcos aún se utilizan en ámbitos como la Defensa, la vigilancia y la investigación científica.




