La embarcación, que forma parte de la flota de Maersk, efectuó labores de bunkering y un cambio de tripulación durante su estancia en la capital grancanaria. El buque se encuentra realizando una travesía que conecta Singapur con el London Gateway Port, en el Reino Unido.
Con una eslora de 350 metros y una manga de 56 metros, el navío dispone de dos tanques con capacidad para 16.000 metros cúbicos de metanol. Este combustible, generado mediante la combinación de hidrógeno verde y dióxido de carbono, permite al barco alcanzar una autonomía de hasta 23.000 millas náuticas.
El diseño del Barcelona destaca por su superestructura adelantada, situando el puente de mando y las chimeneas en la popa para optimizar la eficiencia de carga y navegación. Además de su sistema principal, el buque cargó 300 toneladas de fuel-oil tradicional durante su escala en La Luz.
Esta unidad, que entró en servicio a principios de 2026, tiene capacidad para transportar 17.480 contenedores TEU. La naviera integra este tipo de buques en su estrategia para alcanzar el objetivo de cero emisiones netas para el año 2040.




