Vecinos de Las Rehoyas denuncian "vida estancada" por retrasos en viviendas

Residentes afectados por la demora en la entrega de las primeras 148 viviendas del plan de reposición de Las Rehoyas se concentran para exigir soluciones.

Imagen genérica de vecinos protestando por retrasos en la entrega de viviendas en Las Palmas de Gran Canaria.
IA

Imagen genérica de vecinos protestando por retrasos en la entrega de viviendas en Las Palmas de Gran Canaria.

Un grupo de vecinos afectados por los retrasos en la entrega de las primeras 148 viviendas del plan de reposición de Las Rehoyas, en Las Palmas de Gran Canaria, han vuelto a concentrarse para denunciar la situación.

Los residentes, que llevan esperando tres años por sus nuevas casas, expresan su frustración ante los continuos aplazamientos en las fechas de entrega. "Más de lo mismo, que si las entregan en abril, que si en mayo... Y nada, cero", lamenta una de las afectadas, cuya madre de 102 años ve limitada su movilidad al residir en un tercer piso sin ascensor mientras aguarda la mudanza.
La situación ha llevado a que la vida de muchos de estos vecinos se sienta "estancada", con mudanzas pendientes y la preocupación de que el retraso impida disfrutar de las nuevas viviendas, especialmente para las personas mayores. "Ya se le han muerto cuatro amigas de toda la vida de Las Rehoyas", señala la misma vecina, haciendo hincapié en cómo la falta de ascensores en los antiguos inmuebles condiciona la vida diaria de los residentes con poca movilidad.
Durante la concentración, que tuvo lugar este martes, los manifestantes señalaron que aún quedan trabajos pendientes en el exterior del edificio, como la colocación de algunas ventanas de aluminio que presentan deterioro. La lentitud en la ejecución de estas tareas aumenta la inquietud de los afectados.
La protesta contó con el respaldo de representantes vecinales de otros barrios de la capital grancanaria, como Juan Angulo, presidente de la Asociación de Vecinos de Las Torres Altas (Avetal). Angulo destacó que esta problemática se repite en otras zonas de la ciudad donde el Ayuntamiento acomete rehabilitaciones de viviendas públicas, mencionando el caso de La Paterna, donde también se han visto afectadas las condiciones de acceso y la instalación de ascensores.
Angulo criticó el estado de "basura por todos lados" y el hecho de que los ascensores aún no estén completamente instalados, a pesar de que la estructura básica esté colocada. También señaló el deterioro de elementos como barandillas y balcones, que ya presentan signos de oxidación.