El restaurante Patarepa, un establecimiento de cocina venezolana ubicado en el barrio de San Gregorio en Telde, ha abierto sus puertas este jueves con una profunda inquietud. Sus propietarios, Juan Barreto, Déberlys y Débora, han vivido con sorpresa los acontecimientos que han conmocionado al mundo, manteniendo la esperanza de que sus seres queridos se encuentren bien.
Juan Barreto relató la dificultad para obtener información inicial. "Anoche nos fuimos del negocio a las once de la noche. A los pocos minutos se tuvieron que producir los terremotos en nuestro país, pero no tuvimos ninguna información", explicó. La comunicación se vio complicada por la ya de por sí difícil conexión a Internet en Venezuela, pero afortunadamente, pudieron contactar rápidamente con su familia, incluyendo padres, hermanos y sobrinos, que residen entre Caracas y el estado de Yaracuy, epicentro del seísmo.
“"Si ya a diario hay dificultad para contactar con Venezuela, ahora será aún peor. Me fui a la cama sin saber nada y cuando desperté era un aluvión de mensajes en el móvil."
Aunque atienden a su clientela habitual en Patarepa, la mente de Juan, Déberlys y Débora está puesta en su país. "Lo que nos dijeron que todo empezó a temblar de una manera terrible. Algunos familiares estaban en sus coches y otros en sus casas. Afortunadamente los nuestros están bien, pero las imágenes que nos llegan son terribles", comentaron, visiblemente afectados por la situación.




