Durante las sesiones, las participantes aprendieron técnicas de modelado en barro, esculpido y pintura artesanal para dar forma a sus propias creaciones. Cada pieza se convirtió en una muestra de creatividad y trabajo manual, con la mirada puesta en la próxima Navidad.
La actividad ha permitido acercar la cerámica tanto a personas sin experiencia previa como a quienes ya conocían esta disciplina, al tiempo que ha fomentado la participación vecinal y la conservación de las tradiciones.
Las figuras realizadas pasarán a formar parte de este emblemático nacimiento, contribuyendo a mantener viva una de las expresiones más arraigadas de la Navidad en El Rosario.




