La propuesta autonómica busca superar la dotación inicial de 9 millones de euros planteada por el Estado. Según el Ejecutivo regional, el modelo de financiación actual resulta insuficiente al basarse mayoritariamente en el número de alumnos matriculados, sin considerar las particularidades climáticas de las islas.
La Consejería de Educación ha defendido la necesidad de integrar variables como la exposición a las altas temperaturas, el número de horas de sol y la condición de región ultraperiférica. El objetivo es que el 70% de los fondos se asigne por alumnado y el 30% restante responda a estos factores ambientales y geográficos.
“"Vamos a seguir en la negociación también con el Ministerio de Educación para intentar llegar a un acuerdo y que se tenga en cuenta el informe técnico de la Consejería de Educación, pero, sobre todo, nuestra realidad."
Los cálculos realizados por la Dirección General de Infraestructuras Educativas respaldan la cifra de 20 millones de euros como necesaria para garantizar condiciones adecuadas en las aulas. El Ejecutivo autonómico mantiene abierta la vía de diálogo con el Ministerio para lograr que estas singularidades insulares se vean reflejadas en el reparto definitivo de los recursos.




