Tras una espera marcada por la emoción y los ritmos tradicionales de las chácaras y el tambor gomero, el Papa León XIV hizo su entrada en el recinto portuario de Santa Cruz de Tenerife. La llegada del Pontífice, que se produjo con cerca de una hora de retraso, puso fin a su visita a España con una eucaristía.
Los miles de asistentes, llegados desde diversos puntos de las Islas Canarias, mantuvieron un silencio sobrecogedor en los instantes previos a la llegada del Santo Padre, rompiendo la expectación con un grito unánime al confirmarse su presencia. La multitud estalló en aplausos y vítores, creando una imagen emotiva para la despedida.
Sí, sí, sí, el Papa ya está aquí
La ceremonia se celebró en un puerto convertido en un templo al aire libre, fusionando la tradición canaria, la fe colectiva y la emoción de los presentes en un momento significativo para despedir al Papa.




