El coste anual de organizar el rastro los domingos en la avenida Marítima de Santa Cruz de Tenerife asciende a 463.000 euros, según informó el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, del PP, durante un pleno municipal. Esta cifra incluye gastos de limpieza, seguridad y gestión.
La decisión de trasladar el mercadillo a su actual ubicación se basó en un informe de Seguridad que consideraba la anterior zona de difícil control. El concejal explicó que el traslado no fue una decisión tomada a la ligera y que se busca optimizar la gestión de esta actividad.
“"Se optó por su traslado porque un contundente informe de Seguridad así lo estableció, pues donde se ubicaba era imposible controlar esta actividad."
Ante las denuncias del PSOE sobre posibles pérdidas de ventas para los vendedores debido a la nueva localización y la falta de sombra, el área de Servicios Públicos iniciará una campaña para que cada puesto informe sobre sus ingresos y ventas. El objetivo es evaluar el impacto del cambio de emplazamiento.
Además, el consistorio está trabajando en proyectos para dotar de sombra tanto a los puestos del rastro como a la avenida marítima, con la idea de poder utilizar este espacio para otras actividades durante el resto de la semana.




