El Silo Portuario de Santa Cruz de Tenerife se salva de la demolición

El Ministerio de Cultura ha iniciado los trámites para declarar la infraestructura Bien de Interés Cultural, frenando su inminente derribo.

Imagen del silo portuario de Santa Cruz de Tenerife, una estructura industrial de hormigón.
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Imagen del silo portuario de Santa Cruz de Tenerife, una estructura industrial de hormigón.

El Ministerio de Cultura ha iniciado los procedimientos para declarar el Silo portuario de Santa Cruz de Tenerife como Bien de Interés Cultural, asegurando la protección de esta singular edificación industrial y deteniendo su prevista demolición.

La infraestructura, propiedad de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, es el único ejemplo de silo de tipo portuario que se conserva en España. Su posible derribo había generado preocupación, llevando a la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura del Gobierno de Canarias y al Colegio de Arquitectos de Tenerife a solicitar su protección.

"La incoación del expediente por parte del Ministerio supondrá la protección del silo y, por lo tanto, no será posible su demolición."

un portavoz del Ministerio de Cultura
Este edificio, de más de 30 metros de altura, fue diseñado por Joaquín Soriano y Benítez de Lugo en los años 60 del siglo pasado. Su arquitectura industrial de estilo racionalista lo convierte en una pieza única dentro de la Red Nacional de Silos y Graneros, destacando por su función, seriación modular y nitidez geométrica.
El silo aún conserva parte esencial de su maquinaria, lo que lo convierte en un valioso testimonio de la política de autarquía y autoabastecimiento de la posguerra en España, ofreciendo una perspectiva clave sobre la historia socioeconómica y técnica contemporánea del país.
La incoación del expediente, una vez publicado en el BOE, activará la máxima protección provisional según la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español. Posteriormente, se abrirá un periodo de información pública para evaluar informes técnicos y alegaciones, culminando con la elevación de la propuesta al Consejo de Ministros para su declaración definitiva como BIC.