La decisión se tomó durante una sesión extraordinaria del Consejo de Administración, donde se debatió la situación de esta infraestructura, que lleva 35 años en desuso y está integrada en suelo portuario.
“"El edificio del antiguo silo de grano portuario no será demolido por el momento."
Inicialmente, la Autoridad Portuaria había anunciado el derribo del silo, con un coste de 990.140 euros a cargo de la empresa Hercal Diggers. Sin embargo, este proceso ha sido suspendido para iniciar un estudio sobre los valores patrimoniales del inmueble.
La paralización temporal responde a la decisión del Ministerio de Cultura de incoar la apertura de un expediente para la declaración del silo como Bien de Interés Cultural (BIC), lo que protegería la estructura de su demolición.




