El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife destinará 45.000 euros a cada una de las dos líneas de ayudas aprobadas por la Junta de Gobierno: una para la instalación de mamparas y cámaras de vigilancia en los taxis, y otra para la adaptación de los vehículos al transporte de personas con movilidad reducida.
El alcalde, José Manuel Bermúdez, explicó que el objetivo es incentivar la mejora de las condiciones laborales del colectivo de taxistas y de los pasajeros, promoviendo así una prestación de servicio más segura y eficiente. Las medidas preventivas y disuasorias buscan proteger a los profesionales de situaciones de riesgo, agresiones e impagos.
La concejala delegada del área de Taxi, Gladis de León, señaló que esta iniciativa responde a una demanda histórica del sector. Se dará especial atención a los colectivos más vulnerables, priorizando a los titulares de licencias mayores de 50 años y a las mujeres taxistas. Cada beneficiario podrá recibir hasta 300 euros para la instalación de elementos de seguridad.
En cuanto a la adaptación para personas con movilidad reducida, el municipio busca aumentar el número de taxis accesibles, que actualmente es de once, muy por debajo de la cifra legal requerida. Los beneficiarios de esta línea de subvención podrán recibir hasta 3.000 euros.




