La representación de las empleadas ha manifestado su inquietud por la escasa comunicación por parte del consistorio. La principal preocupación radica en la estabilidad de sus puestos de trabajo y en cómo se supervisará la labor de las nuevas empresas que se sumarán al servicio.
Desde el Ayuntamiento de Santa Cruz, se ha indicado que el objetivo es diversificar la gestión del servicio de ayuda a domicilio. Se está trabajando en una nueva licitación que, según afirman, garantizará la continuidad de las actuales empleadas, al tiempo que se exploran alternativas a través de prestaciones a domicilio.
“"Si el Ayuntamiento no ha podido controlar una sola empresa durante los últimos diez o doce años, ¿cómo va a controlar ahora a cuatro o a cinco o siete, con quien vaya a firmar estos contratos de colaboración?"
La representación sindical ha recordado que las trabajadoras operan con una bolsa de horas y temen que la elección de empresas por parte de los usuarios pueda generar un déficit de horas para la empresa principal. Subrayan la necesidad de información clara sobre los cambios para evaluar el impacto en sus empleos y conocer los mecanismos de control municipal sobre las nuevas entidades.
Asimismo, se ha insistido en la importancia de que las empresas cumplan con los convenios laborales y aseguren que las auxiliares realicen únicamente las funciones que les corresponden, una demanda recurrente ante la sobrecarga de tareas que a menudo asumen en los domicilios.
Aunque hay una reunión programada para el 14 de mayo con la empresa adjudicataria, Atende, la representación de las trabajadoras considera que es el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife quien debe ofrecer las explicaciones pertinentes. Critican la lentitud municipal para resolver incidencias, que a veces tardan hasta un año en ser atendidas, y cuestionan cómo se gestionará esta situación con un mayor número de empresas involucradas.




