El buque m/v Hondius, operado por Oceanwide Expeditions, ha sido el escenario de una crisis sanitaria que comenzó hace aproximadamente tres semanas. La Delegación del Gobierno en Canarias, a través de su Área de Sanidad Exterior, está coordinando las acciones necesarias en caso de que el crucero, que tenía previsto finalizar su viaje en las islas, haga escala en el archipiélago.
La compañía ha detallado una cronología de los eventos, que incluye el fallecimiento de un pasajero el 11 de abril, cuya causa no pudo ser determinada a bordo. Posteriormente, el 24 de abril, este pasajero fue desembarcado en Santa Elena para repatriación. El 27 de abril, se informó del fallecimiento de la esposa del primer pasajero, aunque la relación de estas dos muertes con la situación actual no ha sido confirmada.
Ese mismo día, el 27 de abril, otro pasajero de nacionalidad británica enfermó gravemente y fue evacuado a Sudáfrica, donde se le diagnosticó una variante del hantavirus. Actualmente, se encuentra en estado crítico pero estable en una unidad de cuidados intensivos en Johannesburgo. El 2 de mayo, un tercer pasajero, de nacionalidad alemana, falleció a bordo por causas aún no determinadas.
“"Además, actualmente hay dos miembros de la tripulación a bordo con síntomas respiratorios agudos, uno leve y otro grave. Ambos requieren atención médica urgente."
El buque, con 149 personas de 23 nacionalidades, incluyendo 13 pasajeros españoles y un miembro de la tripulación, permanece frente a las costas de Cabo Verde. Las autoridades caboverdianas han visitado la embarcación para evaluar la situación, pero aún no han autorizado el desembarco de los pacientes ni su traslado a centros médicos locales. La compañía está en contacto con organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Ministerio de Asuntos Exteriores de los Países Bajos para gestionar la crisis.
Se están evaluando opciones para una posible repatriación médica y se considera la posibilidad de navegar hacia Las Palmas o Tenerife como puntos de desembarque, donde se realizarían exámenes médicos adicionales y la gestión de los casos. A bordo se han implementado estrictas medidas de precaución, como aislamiento, protocolos de higiene y seguimiento médico para contener la propagación de cualquier enfermedad.




