Fernando García Pérez, actual párroco de Arguineguín, reflexiona sobre la capacidad de acogida de este pueblo costero de Mogán, incluso tras el drama migratorio de 2020. A pesar de que aquel episodio puso a la localidad en el punto de mira, García asegura que la convivencia entre los vecinos no se ha visto mermada.
El párroco describe Arguineguín como una comunidad "abierta a todo lo que llega", donde se observa una gran diversidad de razas, lenguas y condiciones. "Es bonito ver tanta capacidad de acogida", afirma, definiendo el pueblo como "cosmopolita" gracias a la mezcla de canarios, africanos, latinoamericanos y europeos.
García cree que la visita del papa León XIV a Arguineguín responde no solo a la situación vivida, sino también a que el pueblo ha seguido acogiendo personas con naturalidad, convirtiéndose en un ejemplo de "cruce de culturas, un cruce de corazones, un cruce de vidas".
Durante su breve visita, el Santo Padre podrá sentir la bienvenida de unas 2.000 personas, el 75% migrantes, para quienes la comunidad eclesial canaria reclama dignidad. El acto organizado está pensado "por y para las personas", y el Papa escuchará testimonios sobre la realidad migratoria.
En la parroquia que dirige García, opera el grupo "Acogida Digna", dependiente de la pastoral de migraciones, que ofrece acompañamiento para facilitar la integración de los recién llegados. "No deja de llegarnos gente", señala el párroco, indicando que la ayuda es constante.
El sacerdote enfatiza que en Arguineguín "miramos a las personas", ofreciendo apoyo tanto a quienes comparten la fe como a quienes no, incluso si supone un reto. Como ejemplo, ofició el entierro de una persona sirio-ortodoxa ante la escasez de sacerdotes ortodoxos en la isla.
Fernando García, originario de El Tablero (San Bartolomé de Tirajana), regresa a Arguineguín 24 años después de sus prácticas. Ordenado en 2008, su labor pastoral le ha llevado por diversas parroquias de Gran Canaria y Fuerteventura antes de establecerse en Mogán en 2024. Su labor abarca todo el municipio y otras iglesias.
A sus 48 años, García espera que la visita del Papa renueve la actitud de los cristianos y sirva de acicate para la "confraternización" que busca el Santo Padre. Percibe "alegría, ilusión y nerviosismo" entre sus vecinos, con 105 personas apuntadas para asistir a la misa en el Estadio de Gran Canaria.
Junto a la talla de la Virgen del Carmen de los pescadores, que sufrió un robo, el Papa realizará una ofrenda floral. García compara la resiliencia de la virgen, a pesar de estar deteriorada, con la de muchos cristianos heridos que siguen adelante.
El párroco recuerda haber vivido la crisis migratoria en Fuerteventura "con mucho pesar, mucho interés y mucha expectativa", especialmente tras la llegada de la primera patera a Canarias en 1994.




