Canarias refuerza la atención a trastornos alimentarios con nuevos dispositivos

La Consejería de Sanidad destaca la labor del Servicio Canario de la Salud en la prevención y tratamiento de TCA, con 1.100 pacientes atendidos en 2025.

Representación simbólica de la salud mental y los trastornos alimentarios en Canarias, con elementos abstractos y el paisaje volcánico de las islas.
IA

Representación simbólica de la salud mental y los trastornos alimentarios en Canarias, con elementos abstractos y el paisaje volcánico de las islas.

La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias subraya la capacidad del Servicio Canario de la Salud (SCS) para asistir a personas con Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), enfatizando la prevención y la promoción de hábitos saludables.

El Servicio Canario de la Salud (SCS) dispone de unidades especializadas para abordar los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), recordando la importancia de la prevención a través de la sensibilización y la promoción de estilos de vida saludables en la población canaria. Los especialistas alertan sobre mensajes estacionales, especialmente en verano, que promueven dietas y alteran la percepción de la imagen corporal.
Durante el pasado año 2025, los profesionales del SCS brindaron atención a un total de 1.100 pacientes, registrando aproximadamente 7.410 consultas relacionadas con los TCA. La Dirección General de Salud Pública del SCS impulsa acciones preventivas mediante iniciativas como 'Los Círculos de la Vida Saludable' y el programa de 'Comedores escolares', difundidas a través de la plataforma Canarias Saludable, que ofrecen información sobre nutrición.
La prevención secundaria se enfoca en el diagnóstico temprano y la coordinación entre niveles asistenciales. La Atención Primaria, con pediatras, médicos de familia y enfermeras, juega un rol crucial en la detección precoz, realizando evaluaciones iniciales y derivaciones a recursos hospitalarios cuando es necesario.
Desde la Dirección General de Salud Mental y Adicciones del SCS, se emiten recomendaciones prácticas para las familias, como evitar comentarios sobre el peso o la apariencia física, no promover dietas sin supervisión profesional, y fomentar una relación equilibrada con la alimentación, el ejercicio y la imagen corporal.
En esta legislatura, se inauguró la Unidad de TCA del Hospital Juan Carlos I, vinculada al Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín. Complementariamente, se ha puesto en marcha un Hospital de Día para esta patología, con capacidad para veinte pacientes y un equipo multidisciplinar de once profesionales, incluyendo psiquiatras, psicólogos y enfermeras. En la provincia de Santa Cruz de Tenerife, el Hospital Universitario de Canarias (HUC) ofrece atención ambulatoria y hospitalaria a través de su Programa de atención a personas con TCA, y se prevé la apertura de un Hospital de Día en el Centro de Atención a las Especialidades de La Orotava. Estos recursos buscan evitar traslados a la Península para casos de mayor gravedad.
La prevalencia de los TCA en Canarias se estima en torno al cuatro por ciento de la población adolescente, cifra comparable a otras comunidades autónomas, lo que justifica la dotación de recursos especializados. El perfil predominante de pacientes en la Red de Salud Mental, según datos del Registro de Casos Psiquiátricos de Canarias (RECAP), corresponde a mujeres adolescentes (entre trece y dieciocho años) y mujeres adultas jóvenes (entre diecinueve y cuarenta años).
Los TCA son trastornos de salud mental que implican alteraciones persistentes en la conducta alimentaria y preocupaciones sobre la alimentación, el peso o la imagen corporal, pudiendo causar un deterioro significativo en la salud física, psicológica y social. Su origen es multifactorial, combinando factores genéticos, biológicos, psicológicos, familiares y socioculturales, con una importante repercusión sociosanitaria que hace fundamental su detección y tratamiento tempranos.
Los tipos más comunes incluyen el Trastorno por atracón, caracterizado por la ingesta de grandes cantidades de comida en poco tiempo seguida de sentimientos de culpa; la Bulimia nerviosa, que combina atracones con conductas compensatorias inapropiadas como el vómito o el ejercicio excesivo; y la Anorexia nerviosa, definida por el rechazo a mantener un peso corporal normal, un miedo intenso a engordar y una distorsión de la imagen corporal, con subtipos restrictivos y purgativos.