Según los últimos datos de la Aemet, existe una probabilidad del 40% de que los próximos meses sean más calurosos de lo habitual, lo que podría adelantar el inicio del verano en las islas. Esta proyección se basa en la comparación con el promedio del periodo de referencia de 1991-2020, indicando que gran parte del territorio insular podría experimentar temperaturas elevadas, especialmente en zonas costeras y medianías, donde la sensación térmica podría intensificarse con la presencia de calima.
La actualización de la Aemet para el trimestre de mayo a julio sitúa a Canarias en un estado de vigilancia. Aunque la probabilidad de calor inusual es mayor en la Península, el archipiélago tiene un 40% de posibilidades de un escenario “más cálido”, un 35% de valores “normales” y solo un 25% de que el trimestre sea más frío. Es crucial destacar que esta predicción trimestral no excluye episodios puntuales de descenso térmico, aunque la tendencia general apunta al alza.
“"Las incertidumbres son muy altas."
En cuanto a las precipitaciones, la Aemet ha señalado una alta incertidumbre, sin una tendencia clara sobre si los próximos meses serán secos o húmedos. No obstante, para Canarias, los datos sugieren un 40% de probabilidad de que el trimestre sea más lluvioso de lo normal, frente a un 25% de que sea más seco. Esto podría traducirse en lluvias intensas pero breves, típicas de la inestabilidad primaveral, que ofrecerían un alivio térmico momentáneo, aunque no necesariamente resolverían el déficit hídrico.
Este pronóstico para Canarias se enmarca en una tendencia global de aumento de temperaturas, observada también en el área mediterránea y el Cantábrico. La resiliencia del sector turístico y la gestión de recursos hídricos en las islas dependerán de que estas previsiones se cumplan de manera moderada, evitando olas de calor persistentes que puedan comprometer la seguridad y la salud de la población. La Aemet recuerda que estos valores se refieren al conjunto de los 90 días del trimestre, lo que implica prepararse para un final de primavera y un inicio de verano con noches tropicales más frecuentes y jornadas de sol intenso.
Para los técnicos de la Aemet, “normal” se refiere a la media estadística calculada entre 1991 y 2020. Si la predicción se materializa, los habitantes de Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas de Gran Canaria y otros municipios insulares podrían experimentar desviaciones positivas de temperatura de entre 1 y 3 grados por encima de la media histórica diaria. Este incremento, aunque parezca leve, tendrá un impacto directo en el consumo energético y en la biodiversidad local, haciendo vital el seguimiento diario del clima para confirmar la persistencia de esta realidad.




