El Gobierno de Canarias, a través de la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, y la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) han celebrado una reunión de trabajo para fortalecer la coordinación institucional y el desarrollo de herramientas avanzadas para la gestión de emergencias en el Archipiélago.
En el encuentro participaron altos cargos de ambas instituciones, incluyendo el viceconsejero de Emergencias y Aguas, Marcos Lorenzo, y el delegado territorial de la AEMET en Canarias, David Suárez. El objetivo principal es alinear las capacidades técnicas de la AEMET con las necesidades operativas de Protección Civil, generando información más precisa y útil para la toma de decisiones ante riesgos que afecten a la población, bienes e infraestructuras.
Ambas partes coincidieron en la necesidad de evolucionar hacia un modelo de gestión de emergencias más proactivo y orientado a los impactos. Esto implica pasar de la mera información meteorológica a un asesoramiento especializado y al diseño de herramientas específicas que faciliten decisiones rápidas, fundamentadas y eficaces por parte de los responsables públicos.
Se exploró la posibilidad de formalizar esta cooperación mediante un protocolo que profundice en el intercambio de información, la formación especializada y la mejora continua de los procedimientos operativos. El viceconsejero Marcos Lorenzo destacó la "magnífica relación" y la "gran cercanía" entre el Gobierno de Canarias y la AEMET, subrayando la utilidad de la información generada para la gestión de emergencias.
Por su parte, David Suárez resaltó la "muy fructífera" reunión, presentando la nueva Área de Protección Civil y Usuarios Institucionales de la AEMET, cuyo fin es armonizar y reforzar el asesoramiento en este ámbito para la mejora continua del servicio público y la protección de vidas y bienes.
Uno de los puntos clave de la reunión fue la presentación del nuevo Índice de Peligro de Incendios Forestales (IPIF), publicado por la AEMET para la campaña de 2026. Esta herramienta sustituye al sistema anterior e incorpora variables meteorológicas tradicionales junto a datos sobre el estado de la vegetación (vía satélite), la humedad del suelo y las características del terreno.
Las mejoras del IPIF incluyen un aumento significativo de la resolución espacial de los mapas de peligro (de cinco kilómetros a un kilómetro), una representación más precisa del territorio y la distinción entre zonas urbanas, agrícolas, forestales o cubiertas de nieve. Además, amplía las categorías de peligro de cinco a seis niveles, añadiendo "muy bajo" y manteniendo "muy alto" y "extremo".
La Consejería valoró positivamente el potencial del IPIF para reforzar la anticipación y respuesta ante incendios forestales, un riesgo natural significativo para Canarias, especialmente en verano. Ambas instituciones reafirmaron su voluntad de consolidar el papel de la AEMET en el sistema de emergencias.




