La producción de albaricoque en Gran Canaria ha experimentado una notable recuperación en la campaña de 2026, alcanzando un total de 25.000 kilos. Esta cifra representa una mejora respecto a los 22.000 kilos recolectados en 2025, según datos oficiales de la Agencia de Extensión Agraria de Arinaga.
Los cerca de 40 productores de la fruta, concentrados principalmente en la zona alta de San Bartolomé de Tirajana, celebran el repunte, aunque la cantidad recogida está lejos de las cifras de años anteriores como 2015 (100.000 kilos) o 2018 (80.000 kilos).
“"El bicho se mete en el fruto y te lo pudre."
Miguel Guerra, uno de los principales cultivadores, ha recogido unos 4.000 kilos en su finca de Cercados de Araña, un aumento considerable frente a los menos de 1.000 kilos de 2025. A pesar de la mejora, sus 500 árboles aún no alcanzan su potencial de entre 10.000 y 15.000 kilos.
Las intensas lluvias de la pasada temporada, que coincidieron con la floración, afectaron parcialmente la producción, un hecho paradójico tras años de sequía extrema que obligaron a regar con cubas. La zona de Tunte, incluyendo enclaves como Hoya Grande, la Hoya, Manzanilla, Fataga y Cercados de Araña, es el principal núcleo de cultivo comercial de albaricoque en Canarias, comercializado bajo la marca 'Albaricoques de Tirajana'.
La Agencia de Extensión Agraria señala la falta de relevo generacional y el cambio climático, con inviernos más cálidos, como desafíos para el cultivo, cuya superficie se ha reducido a entre 20 y 30 hectáreas. Sin embargo, las recientes lluvias y los buenos precios han animado a nuevas plantaciones.
El buen número de horas de frío acumuladas durante el invierno pasado, en el momento adecuado y sin afectación por calimas, ha favorecido no solo la cantidad sino también la 'excelente calidad' de la cosecha de este año. Campañas anteriores como 2023 (18.000 kilos) y 2024 (6.000 kilos) mostraron una clara afectación por inviernos cálidos.
La principal preocupación para productores como Miguel Guerra, a pesar de su avanzada edad, es la plaga de la mosca de la fruta ('ceratitis capitata'), que deteriora el fruto. Considera que los productos actuales para su control son menos eficaces que los anteriores.
Entre las variedades cultivadas se encuentran Canino, Mogador, Mikado y Currot, además de otras en fase de adaptación. La producción se canaliza a través de la empresa pública regional GMR, en colaboración con el Cabildo, para la valorización de las frutas de Gran Canaria.




