Con esta transformación, el órgano contribuirá a que Canarias anticipe los grandes cambios económicos, sociales, demográficos, tecnológicos, territoriales y ambientales que marcarán su futuro. Además, evaluará el impacto de las decisiones actuales en las próximas generaciones.
El viceconsejero del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, afirmó que se dota a Canarias de “una entidad ágil, independiente y con capacidad de asegurar que las políticas del presente no comprometan las oportunidades de los canarios del futuro”. Uno de los objetivos es disponer de un Informe sobre el Futuro de Canarias que respalde la toma de decisiones, en colaboración con las universidades públicas de Canarias y otros centros de conocimiento.
La reforma busca dotar de mayor operatividad al CCDS, concentrando el esfuerzo en una institución “robusta e independiente” que unifique la participación social, el trabajo y la coordinación interinstitucional, junto a una base científico-técnica. Esto se alinea con el trabajo de la oficina de pensamiento estratégico del Gobierno de Canarias, Islas Responsables Lab (IRLab).
Creado en 2022, el Consejo de Desarrollo Sostenible, adscrito a la Presidencia del Gobierno de Canarias, ha mostrado limitaciones debido a su amplia composición y su enfoque casi exclusivo en la Agenda Canaria 2030. Estas circunstancias, según Caraballo, han reducido su capacidad de influencia y generación de debate público.
La reforma se inspira en la Declaración sobre las Generaciones Futuras de Naciones Unidas (septiembre de 2024), que insta a las instituciones públicas a considerar las consecuencias a largo plazo de sus decisiones y a actuar con responsabilidad intergeneracional.
La composición del nuevo Consejo garantizará la diversidad territorial, generacional y de género, incluyendo la realidad insular y la administración local. Se estructurarán encuentros territoriales en las distintas islas para ejercer la articulación multinivel.
El nuevo CCDS contará con expertos en ciencia, investigación, universidades, empresa, emprendimiento, economía social, juventud, políticas intergeneracionales, cohesión social, territorio, cultura, medio rural, transición ecológica, administración local y relaciones con Europa, África y América.
Entre sus funciones principales estarán elaborar análisis sobre desafíos y oportunidades a medio y largo plazo, emitir recomendaciones sobre estrategias e leyes de impacto estructural o intergeneracional, e impulsar el Informe sobre el Futuro de Canarias.




