Las autoridades sanitarias del Servicio Canario de la Salud (SCS) han notificado oficialmente 6 casos confirmados de Hepatitis A, todos ellos menores de edad y localizados en una escuela infantil de la isla. El origen de la transmisión se ha rastreado hasta este centro educativo, lo que ha llevado a la implementación inmediata de un protocolo de contingencia epidemiológica para prevenir la propagación del virus.
El primer caso detectado, conocido como 'caso índice', era un alumno de la guardería. Tras su confirmación, una investigación exhaustiva de contactos cercanos identificó a otros cinco menores contagiados en el mismo entorno escolar. Según fuentes oficiales del SCS, la evolución clínica de los afectados es favorable. Dos de los menores han requerido hospitalización por complicaciones iniciales, mientras que los cuatro restantes permanecen en observación domiciliaria.
Sanidad ha notificado oficialmente el brote a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica (RENAVE) y la Gerencia de Atención Primaria de Gran Canaria ha iniciado un cribado masivo en el entorno de la escuela. La estrategia principal para contener el brote es la vacunación postexposición, administrando la vacuna a alumnos y trabajadores no inmunizados. Los expertos señalan que esta inmunización es eficaz si se aplica antes de que el virus esté muy avanzado en su periodo de incubación.
Las autoridades educativas han aclarado que no es necesario el cierre del centro ni medidas extraordinarias de aislamiento estructural, pero sí se ha enfatizado la necesidad de maximizar la higiene diaria en aulas y hogares. La transmisión del virus de la Hepatitis A ocurre por vía fecal-oral, principalmente por una higiene de manos inadecuada o por la ingesta de agua o alimentos contaminados.
Se insiste en tres pautas higiénicas esenciales: lavado de manos sistemático después de ir al baño, cambiar pañales y antes de comer; desinfección de superficies de riesgo como zonas de cambio de pañales y sanitarios comunes; y aislamiento temporal de los contagiados hasta siete días después de la aparición de síntomas.
En menores de seis años, la infección suele ser asintomática, actuando como vectores silenciosos. En adultos, los síntomas son más marcados e incluyen fiebre alta, malestar general, dolor abdominal, náuseas, vómitos, fatiga extrema, ictericia (piel y ojos amarillentos), orina oscura y heces blanquecinas. La Hepatitis A causa una inflamación aguda del hígado, pero generalmente no produce daño hepático permanente. El tratamiento se basa en reposo, hidratación y dieta blanda.




