La Avenida Marítima, conocida por sus habituales atascos, especialmente en verano, vivió una situación inusual cuando un pato apareció en la calzada. El incidente obligó a la Unidad de Tráfico de la Policía Local a detener el tráfico para prevenir que el animal fuera atropellado.
Tras la intervención de la policía, el Seprona de la Guardia Civil se hizo cargo del pato, asegurando su bienestar y trasladándolo a un lugar seguro.




