El barrio de El Toscal, en Santa Cruz de Tenerife, se está consolidando como un vibrante foco de actividad cultural. La Galería Claro, abierta desde el pasado mes de febrero, aspira a ser más que un simple espacio expositivo; busca convertirse en un punto de encuentro para la creación contemporánea en Canarias. Detrás de este proyecto se encuentra Beatriz Roca, quien define la galería como un "espacio de intervención" con el objetivo de abrir procesos creativos, generar diálogo y acercar el arte contemporáneo al público.
La directora, Beatriz Roca, llevaba años gestando esta idea, fusionando sus inquietudes personales y trayectoria profesional para responder a una necesidad detectada en el contexto artístico de las Islas. La oportunidad surgió al encontrar un local en el centro de la capital tinerfeña, en una zona que ha experimentado una transformación silenciosa con la aparición de talleres y espacios culturales independientes, considerándola el lugar idóneo para su propuesta.
Tras tres meses de actividad, la Galería Claro se posiciona como un nuevo foco cultural. Su programación dinámica incluye exposiciones que rotan cada seis u ocho semanas, complementadas con sesiones de escucha, encuentros entre artistas, intervenciones performativas y conversaciones abiertas. Roca busca "romper con la idea de la galería como espacio hermético", manteniendo la puerta abierta para atraer tanto a especialistas como a vecinos, quienes a menudo perciben una "barrera invisible" de acceso al arte.
El arte se concibe como un proceso compartido, donde los artistas invitados adaptan el espacio a sus investigaciones, haciendo que el lugar esté en constante cambio. Roca desea que cada nueva propuesta ofrezca al visitante la impresión de "entrar en un universo distinto". La programación hasta final de año abarcará instalación, escultura, textil y arte performativo.
A pesar de la reciente apertura de Claro, Beatriz Roca cuenta con una sólida trayectoria ligada al arte. Estudió Historia del Arte y Humanidades, y un Máster en Dirección de Proyectos Culturales en Madrid. Tras años desarrollando proyectos curatoriales, la pandemia la impulsó a regresar a Tenerife. Allí encontró un contexto cultural más activo de lo esperado, lo que la llevó a quedarse y a basar la filosofía de Claro en la conexión entre la península y las Canarias, aspirando a ser un puente para artistas externos.
La relación con el público es central en la filosofía de la galería. Las tradicionales visitas guiadas se sustituyen por "artist talks", conversaciones abiertas donde las artistas comparten procesos y referencias. También se organizan sesiones de escucha y pequeños conciertos vinculados a las exposiciones.
La segunda exposición, titulada 'Sin previo acuerdo', reúne a las artistas Elian Stolarsky, Estefanía B. Flores, M. Lohrum y Silvia Navarro, en colaboración con la galería madrileña El Chico. La muestra presenta una convivencia de lenguajes diversos con una voluntad crítica, reflexionando sobre la periferia como posición geográfica, política y simbólica, y cuestionando las dinámicas centralizadas de legitimación cultural.
Las obras abordan temas como la memoria migrante, archivos invisibles, la relación entre cuerpo y representación, y las tensiones entre tecnología y afectividad. Las artistas operan desde la fragmentación y el desplazamiento, sin ofrecer respuestas cerradas.




