Tras una reciente intervención para desatascar las tuberías de sus instalaciones, donde se encontró una acumulación significativa de toallitas húmedas, la institución ha querido concienciar sobre este hábito. La imagen compartida por la ULL evidencia el impacto de este gesto en baños de uso colectivo.
A diferencia del papel higiénico, las toallitas húmedas tardan mucho en degradarse y pueden adherirse a la red de saneamiento. Esta acumulación genera atascos, averías y costes de mantenimiento, especialmente en edificios con alta afluencia de personas como los universitarios.
La recomendación de la ULL es clara: depositar siempre las toallitas húmedas en la papelera y nunca en el inodoro. Con este aviso, la universidad busca promover un comportamiento responsable que contribuya al buen estado de sus infraestructuras.




