La investigación, publicada en la revista Regional Environmental Change, analizó datos históricos desde 1985 hasta 2014 y generó proyecciones climáticas regionalizadas utilizando el método FICLIMA. Este enfoque estadístico permite generar escenarios locales de cambio climático a partir de modelos globales, ofreciendo una visión detallada del futuro climático del archipiélago.
“"Una ola de calor es un período prolongado de temperaturas anormalmente altas y extremas para una región, sostenidas durante al menos tres días consecutivos."
El estudio, titulado “Climate projections of intensifying heat waves in the Canary Islands by 2100 (Spain)”, evaluó cuatro indicadores clave: frecuencia, duración media, intensidad media e intensidad máxima. Los resultados más críticos sugieren que las islas orientales, como Fuerteventura, podrían experimentar hasta 6,5 episodios adicionales de olas de calor al año, con duraciones medias de 10 días y más de 60 días acumulados de calor extremo en casos extremos.
Las Islas Canarias son particularmente sensibles a estos fenómenos debido a su ubicación en el límite entre climas templados y subtropicales, lo que las hace vulnerables a las masas de aire cálido procedentes del desierto del Sáhara. La compleja topografía insular y la influencia de la corriente costera de aguas frías de Canarias también modulan la variabilidad espacial y la persistencia de estas olas de calor.
Además, la economía regional, fuertemente dependiente del turismo y la agricultura, se enfrenta a un riesgo socioeconómico creciente. Las proyecciones indican que, si bien la temperatura media durante estos eventos no aumentará drásticamente, la intensidad máxima sí podría hacerlo, especialmente en las islas occidentales como El Hierro y La Palma, con incrementos de hasta +1,4ºC en los escenarios más críticos.
La investigación concluye que esta intensificación de las olas de calor representa un desafío significativo para la adaptación al cambio climático en la región. Los investigadores subrayan la necesidad de desarrollar estrategias de mitigación y adaptación, incluyendo la optimización de la planificación urbana, una mejor gestión del agua y la implementación de medidas de protección para los sectores más vulnerables de la población. Este estudio se enmarca dentro del proyecto europeo ARSINOE, que ha desarrollado la plataforma SICMA Canarias para la consulta de escenarios locales de cambio climático.




