Residentes de la calle Cayetana Manrique, en el barrio de Guanarteme, Las Palmas de Gran Canaria, han iniciado una recogida de firmas para solicitar al Ayuntamiento la reducción de la "concentración de tráfico pesado" que soportan desde hace dos décadas. Aseguran que el paso diario de unas 200 guaguas genera ruidos, vibraciones y contaminación atmosférica, afectando su calidad de vida y descanso.
Las comunidades de propietarios se han unido para presentar un escrito el pasado 23 de febrero al concejal delegado de Tráfico, Movilidad y Empleo, José Eduardo Ramírez. En él, solicitan desviar la ruta de las guaguas de la empresa Global y otros transportes interurbanos que transitan por la vía, argumentando que el transporte público local ya está suficientemente cubierto por las líneas de Guaguas Municipales.
El escrito detalla que la media diaria de 150 guaguas, sumada al tráfico habitual, causa "graves molestias por ruido, vibraciones y contaminación atmosférica". Los vecinos basan su reclamación en la Ley del Ruido y la Ley de cambio climático y transición energética, que obligan a las administraciones a actuar para reducir la contaminación acústica y establecer zonas de bajas emisiones y planes de movilidad sostenible.
Los afectados señalan que la situación se agrava por el deterioro de la calzada y las canalizaciones subterráneas, que han provocado inundaciones por derrames de aguas fecales. El portavoz de los residentes, Abel Monferrer, explica que el paso de vehículos de unas 20 toneladas y el tráfico rodado privado, estimado en 7.000 al día, genera "toneladas de emisiones de gases" y obliga a limpiar las ventanas a diario.
Los impulsores de la iniciativa, que han recogido firmas en la calle Cayetana Manrique y su intersección con Secretario Padilla, afirman no haber recibido respuesta del consistorio. Buscan aprovechar el actual parón del tránsito de vehículos debido a obras en la zona para revertir la situación y recuperar la tranquilidad perdida durante las últimas dos décadas.




