Sindicato Médico critica la gestión sanitaria del Gobierno canario

El colectivo denuncia falta de voluntad política y pérdidas millonarias, exigiendo una negociación inmediata para mejorar las condiciones y la sanidad pública.

Primer pla d'un estetoscopi mèdic sobre documents borrosos amb un subtil paisatge volcànic de Canàries al fons.
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Primer pla d'un estetoscopi mèdic sobre documents borrosos amb un subtil paisatge volcànic de Canàries al fons.

El Sindicato Médico Canario (CESM Canarias) ha criticado duramente la gestión del Gobierno autonómico en el conflicto sanitario, denunciando una falta de voluntad política que ha resultado en pérdidas económicas superiores a los 150 millones de euros y un deterioro de la asistencia.

La organización sindical considera inadmisible que el Ejecutivo autonómico reconozca cifras alarmantes como más de 57.000 consultas aplazadas, cerca de 1.500 intervenciones quirúrgicas suspendidas y miles de pruebas diagnósticas retrasadas, mientras afirma haber hecho todo lo posible para resolver la situación.
CESM Canarias recuerda que sus reivindicaciones fueron presentadas hace meses y que la negociación se ha visto demorada, supuestamente, a la espera de una respuesta de la Consejería de Hacienda. El sindicato señala que el problema principal no reside en el Estatuto Marco o las competencias del Servicio Canario de la Salud, sino en la falta de voluntad política y capacidad resolutiva de la Consejería de Sanidad.
La organización subraya que los más de 150 millones de euros perdidos son fondos públicos y califica de contradictorio que el Ejecutivo presente como un gran esfuerzo económico unas medidas cuyo coste sería muy inferior a las pérdidas generadas durante el conflicto. "Cuando alguien es capaz de perder más de 150 millones de euros para evitar negociar unas medidas que cuestan bastante menos, queda claro que el problema nunca fue económico, sino de incompetencia política", afirma CESM Canarias.
Además, el sindicato critica que una supuesta propuesta del Gobierno haya sido filtrada a los medios de comunicación antes de llegar a la mesa negociadora. Cuestionan también la aparición de organizaciones que, según afirman, no representan al colectivo médico ni han participado en las movilizaciones.
CESM Canarias lamenta que, mientras en otras comunidades autónomas los gobiernos negocian directamente con los sindicatos médicos convocantes de las huelgas, en Canarias "parece que algunos están más preocupados por construir una salida política que por resolver el problema". Aseguran que los médicos canarios distinguen entre quienes han defendido sus reivindicaciones desde el principio y quienes ahora presentan propuestas redactadas por la propia administración.
La organización advierte de que los facultativos no aceptarán "cualquier acuerdo improvisado" ni "una fotografía, una rueda de prensa o una operación de maquillaje" para recuperar la confianza perdida. Exigen una reunión inmediata y una negociación efectiva sobre las medidas que llevan meses defendiendo, rechazando que el acuerdo se construya al margen de la organización que representa al colectivo médico.
Finalmente, el sindicato se dirige directamente a la consejera de Sanidad, Esther Monzón, y al director del Servicio Canario de la Salud, Adasat Goya, con el mensaje: "No es tiempo de maniobras; es tiempo de negociar". Advierten de que cada jornada de huelga incrementa las pérdidas económicas y el perjuicio para los pacientes, y que el Gobierno de Canarias deberá asumir las consecuencias si no se alcanza un acuerdo inmediato.