Superar los Trastornos de la Conducta Alimentaria: Claves para la Recuperación

Expertas en Tenerife revelan la importancia de la nutrición, el apoyo familiar y la superación de mitos para sanar.

Imagen genérica de un plato de comida equilibrada con hidratos de carbono, verduras y proteína.
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Imagen genérica de un plato de comida equilibrada con hidratos de carbono, verduras y proteína.

Expertas en Tenerife detallan las claves para la recuperación de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), destacando la nutrición, el apoyo familiar y la superación de mitos sobre la comida.

Con motivo del Día Mundial de Acción por los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA), profesionales de la asociación Alabente en Tenerife han compartido estrategias esenciales para abordar esta enfermedad que afecta la relación con la comida y la imagen corporal. Lejos de ser una condición crónica, la recuperación es posible y puede suponer un proceso de crecimiento personal.
La psicóloga Nieves Santolaria señala que, aunque los TCA afectan a hombres y adultos, el 90% de los pacientes son mujeres, con una edad de inicio cada vez más temprana, entre los 12 y 30 años. Estos pacientes suelen ser "muy perfeccionistas, muy exigentes" y se centran en los fallos. La presión social y las redes sociales, que priorizan la estética, son factores clave en la aparición de estos trastornos en etapas de desarrollo como la adolescencia.
La nutrición juega un papel central en el abordaje multidisciplinar. La dietista Chaxi Bencomo explica que se realiza una "historia nutricional" con la familia para entender las restricciones alimentarias y establecer pautas, a menudo comenzando por regularizar el desayuno. Uno de los mayores retos es derribar el miedo a alimentos como los hidratos de carbono, introduciéndolos gradualmente para que los pacientes asocien la comida con la salud y no solo con el peso. La asociación cuenta con un comedor de día para trabajar con menús caseros en un entorno de apoyo.
El apoyo familiar es "fundamental" para la recuperación, según Santolaria. La terapia busca convertir a los padres en un "recurso terapéutico", proporcionándoles pautas para colaborar desde casa y ayudándoles a comprender los aspectos psicológicos de la enfermedad, como miedos y obsesiones, para evitar que el paciente se bloquee por falta de comprensión.
El mensaje final es de esperanza: "Ahora se sabe perfectamente que hay un 60-70% de personas que se pueden llegar a recuperar", aunque existe riesgo de recaída y cronificación. Santolaria concluye que muchas personas no solo sanan, sino que salen "hasta mejoradas", al haberse enfrentado a aspectos de su vida que necesitaban atención.