Sí se puede, Lanzarote en Pie, Nueva Canarias, Podemos Canarias, Izquierda Unida Canaria y Movimiento Sumar Canarias han abogado este 30 de mayo, Día de Canarias, por un Archipiélago que decida “sin tutelas” su modelo y su futuro. “Todavía estamos a tiempo de decidir otra dirección. De hacer de Canarias no solo un lugar que celebrar, sino un lugar donde sembrar futuro y echar raíces”, aseguran en un comunicado conjunto.
Las formaciones alertan de la “degradación ambiental que sufren las islas y la desaparición progresiva del patrimonio natural, a causa de la presión mercantilista y demográfica sobre el territorio y el abandono institucional”. Señalan que esto supone también “la pérdida de una parte de nuestra memoria viva, del paisaje emocional que nos une a esta tierra”.
Los partidos inciden en que “Canarias merece orgullo, memoria compartida, encuentro y comunidad”, pero plantean la necesidad de preguntarse “¿Qué Canarias se celebra? ¿Cuál se está perdiendo?”. Subrayan que la cultura es “memoria viva” y la identidad “no se conserva exhibiéndola, sino viviéndola”, especialmente cuando quienes la habitan pueden “construir aquí su futuro”.
Critican que la presión urbanística y la turistificación han ocupado espacios que antes eran de vida comunitaria, transformando barrios históricos en zonas de mercado vacacional y expulsando a los residentes. “Mientras eso ocurre y se celebran las raíces y la tradición, muchas personas ya no pueden permanecer donde nacieron”, afirman, aludiendo a familias que luchan por pagar el alquiler y jóvenes que emigran por imposibilidad de quedarse.
Denuncian una “fractura cada vez más evidente entre la Canarias de escaparate que se celebra desde las instituciones y la realidad en la que vive buena parte de quienes la habitamos”. Consideran que esta brecha solo se repara al asumir que “no hay justicia social sin justicia ambiental y que proteger el territorio es proteger el futuro”.
A juicio de estas organizaciones, el autogobierno debe ir más allá de la estructura institucional, abarcando la soberanía cotidiana y permanente para decidir el modelo económico, ambiental, social o energético. Defienden el derecho a vivir dignamente, garantizar la vivienda, cuidar los bienes comunes y defender el territorio frente a la especulación.
Concluyen deseando una Canarias donde la juventud pueda construir un proyecto de vida, se proteja el patrimonio natural y cultural, y la identidad no se convierta en mercancía. “La identidad está donde la gente puede quedarse, donde existe dignidad y donde todavía es posible imaginar un futuro común”, afirman, insistiendo en que “no habrá futuro digno para esta tierra sin justicia social, sin justicia ambiental y sin un autogobierno real”.
Las distintas organizaciones de izquierda en Canarias asumen “la misma certeza”: “los problemas son compartidos y compartida debe ser la respuesta. Enfrentarlos exige unidad”. “Amar Canarias es defender cada día el derecho a vivir aquí y cuidar lo nuestro sin excluir a nadie. Es construir un proyecto común entre quienes la habitamos”, finalizan, reiterando que “todavía estamos a tiempo de decidir otra dirección”.




