El proyecto, que comenzó el pasado 30 de abril en La Graciosa y concluirá el 30 de mayo en El Hierro, busca transformar la percepción de los jóvenes sobre su propio entorno. A través de una ruta de casi 600 kilómetros, el equipo técnico desarrolla actividades pedagógicas que conectan el patrimonio natural con la identidad territorial.
La edición actual ha incorporado la iniciativa Aula GR131: Senderos que conectan, en colaboración con la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias. Este programa ha seleccionado ocho centros educativos, uno por cada isla, situados en las proximidades del sendero, entre los que destaca el IES Juan XXIII en Tazacorte, La Palma.
Durante las sesiones, el alumnado trabaja contenidos sobre sostenibilidad, movilidad interinsular y la importancia histórica de los caminos rurales. La organización subraya la necesidad de fomentar el conocimiento mutuo entre los jóvenes del Archipiélago, planteando incluso futuros programas de intercambio inspirados en modelos europeos para superar la fragmentación territorial.




