Los trabajos, que se extenderán hasta el próximo 27 de agosto, se concentran en la vía a la altura del número 59, en la confluencia con la calle Juan XXIII. La intervención implica el cierre de dos carriles de subida de Juan XXIII y uno de Luis Doreste Silva, tras el desalojo previo de los vehículos estacionados en la zona afectada.
La actuación principal consiste en la construcción de un nuevo pozo. Este pozo está diseñado para facilitar las tareas de limpieza de la red de saneamiento y prevenir vertidos. La empresa Emalsa ha asegurado que el suministro de agua potable no se verá interrumpido durante el desarrollo de estas obras.
Emalsa ha manifestado su compromiso de implementar las medidas necesarias para minimizar las molestias tanto a los residentes de la zona como a los conductores. La compañía ha expresado su agradecimiento por la comprensión y colaboración ciudadana durante el periodo de ejecución de las obras.




