La intervención, que consiste en la apertura de un camino de tierra de grandes dimensiones, ha provocado una alteración significativa en el paisaje tradicional de bancales y en el bosque termófilo de esta histórica hacienda. Según la oposición, este acceso no figura en el proyecto técnico licitado por el Ayuntamiento.
Durante la última sesión plenaria, el Grupo de Gobierno reconoció que la constructora responsable de los trabajos actuó sin una fiscalización previa por parte de la administración local. Este hecho ha generado críticas por la falta de supervisión en un área que requiere informes vinculantes de la Comisión Insular de Patrimonio Histórico.
“"Permitir que una empresa privada altere de forma unilateral un suelo de máxima protección, sin proyecto aprobado y ante la pasividad de los responsables públicos, es una flagrante ilegalidad."
El Grupo Socialista ha exigido el acceso inmediato al expediente completo de la obra, incluyendo los informes de la Oficina Técnica y las actas de la dirección facultativa, para esclarecer las responsabilidades administrativas ante lo que consideran una agresión al patrimonio medioambiental de la capital palmera.




