Descubren una obra inédita de Nicolás Massieu en una subasta madrileña

La pintura, fechada en 1929, es un óleo sobre lienzo que representa el Risco de San Nicolás, un tema recurrente en la obra del artista grancanario.

Pintura al óleo de un risco con casas de colores en un paisaje canario, con luz de amanecer.
IA

Pintura al óleo de un risco con casas de colores en un paisaje canario, con luz de amanecer.

Una pintura inédita del reconocido artista grancanario Nicolás Massieu, un óleo sobre lienzo de 65 por 60 centímetros fechado en 1929, ha sido recientemente hallada en una subasta en Madrid, reavivando el interés por su serie de 'riscos'.

El crítico literario Lázaro Santana ha analizado esta obra, que se suma al corpus conocido del pintor. La pieza representa el Risco de San Nicolás, un motivo que Massieu exploró en numerosas ocasiones a lo largo de su carrera, capturando sus diferentes tonalidades y luces a distintas horas del día.
La fascinación de Massieu por este paisaje urbano ya fue destacada en 1926 por el viajero Felipe Sassone, quien, durante su estancia en el Hotel Santa Catalina de Las Palmas de Gran Canaria, quedó impresionado por la maestría del artista al retratar el risco en múltiples cuadros. Sassone describió a Massieu como un “paisajista que sabe dibujar y un colorista ultrasensible”.

"Massieu es un artista fino: un paisajista que sabe dibujar, y un colorista ultrasensible, que siente la emoción del paisaje."

Felipe Sassone · Viajero y escritor
A pesar de la prolífica producción de Massieu, con más de 400 obras estimadas, muchas de ellas permanecen desconocidas o poco estudiadas. Este nuevo hallazgo, aunque no forma parte de la serie original vista por Sassone en 1926, es significativo. La pintura, de 65 x 60 cm, está firmada y fechada en 1929, y se caracteriza por una composición casi monocroma en tonos azul, amarillo y blanco, sugiriendo la captación de un amanecer.
La técnica empleada por Massieu en esta obra es notable, con toques cortos e incisivos de espátula que crean una superficie pictórica rugosa, logrando que las fachadas de las casas muestren una textura áspera, como de encalado sin aplanar. A diferencia de otros riscos conocidos del artista, esta versión prescinde de la base arbolada habitual, mostrando solo tres palmeras en el borde derecho de la composición.
El Risco de San Nicolás, con sus casas de colores vibrantes construidas sobre la ladera, representaba para Massieu no solo un motivo estético, sino también un reflejo de la vida en Las Palmas de Gran Canaria. Aunque el arte transforma la realidad, la obra de Massieu logra capturar la belleza inherente a un paisaje que, para el turista del siglo XIX, era un “motivo exótico” que ocultaba la realidad de la pobreza.