La Policía Local ha comenzado las diligencias para esclarecer los hechos, analizando imágenes de cámaras de videovigilancia y otros indicios. El consistorio solicita la colaboración ciudadana para identificar a los responsables de estos actos, calificados como una "grave agresión" al patrimonio mundial declarado por la UNESCO.
El concejal de Seguridad Ciudadana, Badel Albelo, ha asegurado que se emplearán todos los medios para identificar a los autores, añadiendo que "quien actúa de esta manera debe saber que no va a quedar impune". Se hace un llamamiento a cualquier testigo o persona con información relevante para que la comunique a la Policía Local.
Por su parte, el concejal de Servicios Municipales, Fran Hernández, recordó que el Ayuntamiento destina anualmente cerca de 100.000 euros a la eliminación de pintadas y reparación de daños. Los servicios municipales ya han iniciado las labores de limpieza para devolver los espacios a su estado original.
Las ordenanzas municipales contemplan sanciones de hasta 3.000 euros por actos vandálicos, además de la obligación de asumir los costes de reparación. En casos de mayor gravedad, los hechos podrían trasladarse a la vía penal. El Ayuntamiento actuará con firmeza para exigir responsabilidades.
El consistorio reitera su compromiso con la conservación del centro histórico, un espacio reconocido internacionalmente y símbolo de identidad del municipio, y apela al civismo y al respeto ciudadano.




