La Consejería de Obras Públicas del Cabildo de Gran Canaria, liderada por Augusto Hidalgo, junto al alcalde de Teror, José Agustín Arencibia, presentaron el proyecto de ensanche y mejora de la seguridad para vehículos y peatones en la GC-21, específicamente en el tramo urbano de la recta y el puente de Miraflor. La institución insular aportará 3,1 millones de euros para esta actuación, que se prevé ejecutar en un plazo de 20 meses.
Como alternativa durante el periodo de obras, el Cabildo habilitará la GC-200 a su paso por San José del Álamo. Esta carretera requiere una inversión adicional de aproximadamente 3,5 millones de euros para mejorar su firme, entre otras actuaciones. El coste total para la ampliación del puente de Miraflor asciende a 6,5 millones de euros, incluyendo ambas intervenciones.
Este proyecto responde a una demanda histórica de los residentes de Teror. La ampliación del tramo que atraviesa el barrio de Miraflor quedó pendiente cuando se realizaron mejoras previas en la GC-21, en parte debido a que la estructura del puente data del siglo XIX. Con la nueva intervención, la calzada alcanzará una anchura de 9 metros, permitiendo el paso simultáneo de dos vehículos, ya sean ligeros o pesados, algo imposible con la infraestructura actual.




