Esta propuesta, presentada a los taxistas locales, busca establecer un modelo de transporte a demanda en áreas donde el servicio público regular es inexistente. El objetivo principal es facilitar que los ciudadanos puedan acceder a centros sanitarios, educativos, administrativos y socioculturales de manera más eficiente.
El servicio, que será operado por las licencias de taxi del municipio que se sumen al programa, está especialmente dirigido a personas mayores, estudiantes y residentes de zonas dispersas que actualmente carecen de conexión mediante guagua. El Ayuntamiento ha enfatizado que esta medida complementa el transporte público colectivo y no pretende sustituir el servicio tradicional de taxi.
“"Nadie se queda atrás."
La iniciativa contará con el respaldo técnico de la Fundación Nos Movemos, encargada de la gestión del proyecto. Se prevé que el sistema ofrezca tarifas similares a las del transporte público, proporcionando una alternativa rápida y accesible para los desplazamientos desde los barrios más alejados hacia el casco urbano.
El Ayuntamiento planea iniciar un proyecto piloto de seis meses, durante el cual se ajustará el funcionamiento a las necesidades de los usuarios. Para ello, se aportará un ingreso fijo diario a los taxistas participantes, quienes gestionarán las rutas coordinadas a través de una aplicación móvil y un servicio telefónico.
El sistema priorizará los desplazamientos con un fin social, atendiendo en primer lugar las necesidades relacionadas con centros sanitarios, cuidados de personas dependientes y gestiones administrativas. Posteriormente, se incluirán trayectos para compras, actividades culturales, ocio o deporte. El servicio estará disponible en horarios de mañana y tarde, y las reservas deberán realizarse el día anterior para la organización de las rutas diarias.
Este modelo se inspira en el proyecto piloto “San Mateo en Ruta: Transporte Inteligente”, implementado en octubre de 2025 como una experiencia pionera de transporte a demanda en Gran Canaria.




