Este evento, que se ha convertido en un referente cultural en Teror, es el resultado del esfuerzo y la dedicación de una familia que ha mantenido viva la tradición. Los actuales responsables, padre e hijo, han recogido el testigo de sus antepasados para asegurar la continuidad de esta representación pirotécnica anual.
Para la edición de este año, que tendrá lugar a partir de las 22:30 horas, se ha preparado una combinación de pirotecnia y elementos escénicos. La Asociación de Recreación Histórica Milicias Canarias y el Centro Múdate Studios contribuirán con la obra de teatro Y así el mar llegó a Teror, añadiendo un componente teatral al espectáculo en la plaza de Sintes.
“"En la época de antes, San José lo celebraban los carpinteros y La Cruz nosotros, los fueguistas."
La tradición de esta familia con la pirotecnia se remonta a finales del siglo XIX, cuando comenzaron a encargarse de los fuegos artificiales durante las fiestas de San José y la Cruz. Fue alrededor de 1930 cuando decidieron trasladar la recreación de la Quema del Barco y el Castillo, que ya realizaban en las fiestas de la Naval, a Teror, donde ha perdurado hasta hoy.
Inicialmente, el evento se celebraba en la plaza del Pino, pero debido a la creciente afluencia de público, se trasladó a la plaza de Sintes. Los organizadores señalan que la Quema del Barco y el Castillo dejó de realizarse en la fiesta de la Naval, convirtiendo a Teror en el único lugar donde se puede disfrutar de esta representación.
“"Nuestra familia costeaba esta celebración a base de ir recaudando y pidiendo dinero. Fue sobre los años 80 cuando el Ayuntamiento empezó a ver que tenía un interés local y a financiar parte de cada edición."
La familia, que también regenta la pirotecnia El Pilar desde los años 80, es responsable de otros espectáculos pirotécnicos en la isla, como los fuegos de San Lorenzo. Su principal deseo es que esta tradición familiar, que consideran su seña de identidad, continúe por muchas generaciones más. La recreación es una mezcla de teatro, danza, música y una exhibición pirotécnica que culmina con una batalla de fuegos artificiales, celebrándose siempre después del Día de la Cruz, aunque este año se adelanta un día por caer en domingo.




