La medida, aprobada por el consistorio, busca poner fin a un modelo mixto que ha generado un balance económico deficitario para las arcas municipales. Hasta ahora, ambos servicios operaban con una combinación de personal municipal y una empresa externa subcontratada de forma temporal.
El nuevo enfoque pretende resolver problemas como la precariedad laboral y la falta de personal, especialmente evidente en La Piscina, donde se enfrentan a un déficit de empleados, imposibilidad de ampliar la plantilla y dificultades para cubrir bajas y vacaciones. En el servicio de ayuda a domicilio, dos de los tres empleados municipales se encuentran actualmente de baja.
La intención del consistorio es externalizar estos servicios para dar una mejor respuesta al usuario y, sobre todo, ofrecer una prestación de mayor calidad.
Para paliar el déficit económico del Complejo Deportivo La Piscina, se prevé una subida en las cuotas mensuales de los usuarios. Este acuerdo ha sido expuesto a información pública y se abrirá un plazo de un mes para la presentación de posibles alegaciones antes de proceder a su licitación.




