Los tres menores afectados han requerido ingreso hospitalario, si bien todos ellos han experimentado una evolución clínica favorable. Los dos primeros casos ya han recibido el alta hospitalaria, mientras que el tercer menor permanece ingresado con buena evolución.
Desde que tuvo conocimiento del primer caso, la Dirección General de Salud Pública activó el protocolo establecido, realizando seguimiento a los posibles contactos y alertando a los profesionales sanitarios de la zona para detectar precozmente síntomas compatibles con esta infección.
Las meningitis víricas, causadas en aproximadamente el noventa por ciento de los casos por enterovirus, se manifiestan con fiebre de comienzo brusco, dolor de cabeza intenso y rigidez de nuca, pudiendo aparecer también náuseas, vómitos, dolor abdominal y faringitis. La mayoría de las infecciones por enterovirus son asintomáticas o producen un cuadro febril inespecífico.
La transmisión se produce mayoritariamente de persona a persona a través de contacto fecal-oral, siendo las personas infectadas sin síntomas a menudo la fuente de infección. El periodo de incubación se estima entre dos días y dos semanas.
Como medidas preventivas, se refuerza la limpieza y los hábitos higiénicos, incluyendo el lavado de manos frecuente con agua y jabón, la desinfección de superficies de contacto con lejía diluida y el uso de vasos y objetos personales individuales. Los niños afectados permanecerán en casa hasta indicación pediátrica.
Para el ámbito escolar, se recomienda la valoración de docencia virtual para los alumnos de seis y siete años afectados, y se apela a los progenitores y tutores a evitar lugares comunes con otros niños para prevenir el contagio.




