La conexión en directo del programa de RadioTelevisión Canaria (RTVC) ‘Buenos días, Canarias’ se vio marcada por la tragedia al transmitir la llegada de un cayuco al puerto de La Restinga, en El Hierro. La embarcación, que cubría una ruta de más de dos mil kilómetros desde Guinea Conakry con aproximadamente ciento cincuenta personas a bordo, volcó de forma imprevista justo cuando se aproximaba a los diques del pequeño embarcadero.
La tensión creció a medida que avanzaba la conexión. Las imágenes reflejadas en las pantallas interiores mostraban el dramático momento del vuelco, mientras la periodista presentadora y coordinadora, Pilar Rumeu, mantenía la calma a pesar de la gravedad de la situación. El relato se entrecortaba, reflejando la impotencia ante la tragedia que se desarrollaba en el Mar de las Calmas, con gritos, lamentos y desesperados movimientos de quienes luchaban por sobrevivir.
En la operación de salvamento participaron activamente no solo los operarios de Salvamento Marítimo y una unidad Salvamar, sino también voluntarios, cruzrojistas y miembros de clubes de buceo, demostrando una notable solidaridad activa ante la emergencia de vidas humanas.
El redactor de RTVC, Eduardo Pulido, y su cámara, Maribel Armas, desbordados por el suceso, ofrecieron un testimonio de gran trascendencia periodística. La directora del programa, Juani Brito, coordinó la cobertura con destreza. Las imágenes y el desespero captados por el equipo periodístico se consideraron cruciales para ser visionadas por las autoridades y representantes institucionales, en busca de soluciones a esta tragedia humana.
La travesía, que cubrió más de dos mil kilómetros, culminó trágicamente en la orilla de La Restinga, cobrándose al menos siete víctimas. La experiencia vivida por los periodistas y el equipo de RTVC, así como la conmoción generada por el suceso, merecen ser recordadas, especialmente en un contexto de mensajes sobre la migración y la búsqueda de una vida mejor.




