El misterio del banderín perdido de la final de Copa del Rey de 1978

Un objeto simbólico de la única final de Copa del Rey disputada por la UD Las Palmas reapareció décadas después de su desaparición.

Imagen de un banderín de fútbol antiguo, símbolo de un evento deportivo histórico.
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Imagen de un banderín de fútbol antiguo, símbolo de un evento deportivo histórico.

La historia de un banderín intercambiado en la final de la Copa del Rey de 1978 entre el FC Barcelona y la UD Las Palmas, que desapareció de la sede del club y reapareció misteriosamente décadas después, sigue siendo un relato fascinante en la memoria deportiva.

La final de la Copa del Rey de 1978, disputada el 19 de abril en el Santiago Bernabéu de Madrid, enfrentó al FC Barcelona y a la Unión Deportiva Las Palmas. Aunque el equipo canario no logró alzarse con el trofeo, la gesta de llegar a la final, con más de 10.000 aficionados isleños desplazados y la presencia de figuras como Johan Cruyff, quedó grabada en la memoria colectiva.
Durante el saludo protocolario previo al encuentro, los capitanes de ambos equipos, Cruyff por el FC Barcelona y Hernández por la UD Las Palmas, intercambiaron los tradicionales banderines. Sin embargo, este obsequio del equipo catalán desapareció tiempo después de las instalaciones del club en Pío XII, sin dejar rastro ni explicación sobre su paradero.

Era una reliquia perdida de la noche más grande de la historia amarilla, un objeto mínimo que, sin embargo, contenía una carga simbólica desproporcionada: la prueba tangible de haber estado allí, en una final -la única que han disputado los amarillos en su historia-.

Décadas más tarde, el 5 de enero de 2011, en vísperas de Reyes, un paquete anónimo llegó a la sede del club. Sin remitente claro y procedente de Tenerife, el sobre no ofrecía ninguna pista sobre su origen. Dentro, cuidadosamente guardado, se encontraba el banderín perdido. Este hallazgo, que para el entonces consejero e historiador del club, Antonio de Armas de la Nuez, fue una revelación íntima, restauró un vínculo con aquella histórica final.
El banderín no solo cerró una incógnita, sino que también reconectó el presente con aquel momento en que la UD Las Palmas se asomó al gran escenario del fútbol español. La final del Bernabéu, con los goles de Rexach (dos) y Asensi que dieron la victoria al FC Barcelona por 3-1, sigue siendo un recuerdo agridulce para los aficionados amarillos, una mezcla de orgullo y la herida de un título que se escapó.